¿Qué es un plan de negocio?
Un plan de negocio es un documento escrito de no más
de 30 páginas que te servirá para marcar el rumbo de tu viaje como
emprendedor. Este documento te ayudará a comenzar tu aventura de emprendimiento
sin ir a ciegas.
Elaborar un plan de negocio no es una garantía de que
tu empresa vaya a ser un éxito; la buena marcha de tu negocio dependerá de
muchos factores, pero, sin duda, este documento podrá ayudarte a madurar la
idea; a establecer unos objetivos realistas; a tener más clara la hoja de ruta
para poder alcanzarlos y a definir la financiación necesaria. Un plan de
negocio es una “guía”, o como decíamos, una “hoja de ruta” que sentará los
cimientos para transformar tu proyecto o idea de negocio en una realidad
empresarial cada vez más palpable.
Por tanto, el objetivo último que persigue este
documento es que la idea de negocio se convierta en una empresa real. Para
ello, deberás realizar un análisis pormenorizado de la idea de negocio
para conocer su viabilidad en diferentes aspectos. Se debe analizar la
viabilidad técnica, la económica y financiera, así como la social y la
medioambiental. En base a este análisis, definiremos los procedimientos,
estrategias y acciones que debemos realizar para que la empresa se haga realidad.
Te servirá para tener más claro el potencial real de tu negocio y te prepararás
para asumir los riesgos derivados de emprender.
Se trata de “testear” las posibilidades antes de
lanzarnos a la piscina para determinar si los beneficios compensan los riesgos
a sumir por parte del emprendedor. En este documento debemos tratar de detallar
al máximo posible el proyecto empresarial que deseamos lanzar al mercado, y
debemos hacerlo de forma fácilmente comprensible. El plan de negocio debe
ser claro, atractivo, conciso y realista.
Algunos expertos
recomiendan añadir al comienzo, en las primeras páginas, un resumen ejecutivo como los
datos y las ideas más relevantes acompañados de información gráfica que
clarifique la información contenida en el documento. Piensa
que el plan de negocio puede ser, en muchos casos, el vehículo para conseguir
financiación. Por tanto, es
posible que debas presentarlo ante instituciones públicas para conseguir
subvenciones o ante entidades financieras o inversores privados que lo financien.
Así que, debes facilitar al máximo la “digestión” de la información por parte
de quien lo lea.
Ten en cuenta, además, que un plan de negocio debe ser
un documento al que recurramos a lo largo de la vida del negocio.
Es un proceso
recurrente e iterativo, por lo que el plan de negocio puede ser
una buena herramienta incluso para retomar el rumbo en momentos de crisis.
Es un trámite recomendable tanto para grandes organizaciones como para pequeñas empresas, e incluso puede servir para el lanzamiento de nuevas divisiones de negocio en empresas ya consolidadas o para el lanzamiento de nuevos productos. Si lo hacen las compañías que ya trabajan con éxito en el mercado, seguro que también resulta útil a la hora de emprender, ¿no crees? Vamos a ver las razones por las que es importante contar con un plan de negocio si estamos decididos a emprender.
¿Por qué es importante tener un plan de negocio si queremos emprender?
Ø Te
ayudará a definir el
modelo de negocio.
Ø Analizarás
tu mercado
potencial y podrás conocer mejor al perfil de cliente al
que te diriges.
Ø Te
servirá para valorar
tus capacidades.
Ø Estarás más preparado para asumir
riesgos que puedan presentarse cuando comiences la
actividad.
Ø Gracias
al plan de negocio podrás definir los objetivos en base a los que planificar las
estrategias, acciones a realizar y medios a emplear.
Ø Tendrás
más claros los recursos propios con los que cuentas a la hora de emprender y,
por tanto, las necesidades de financiación que tendrá
tu iniciativa empresarial.
Ø Podrás
detallar la forma
en la que invertirás los recursos de los que dispones.
Ø Te
servirá para definir el
capital humano necesario para llevar a cabo la actividad,
así como sus funciones concretas.
Ø Un plan de negocio puede ser el instrumento ideal en el que incluir el “plan de contingencia” que te permitirá enfrentarte con mayores garantías a cualquier eventualidad cuando comiences con la actividad.
La estructura del plan de negocio
Aunque te parezca
complicado de realizar, no es para tanto. Una vez superado el primer momento de
temor a la página en blanco, realizar un plan de negocio es cuestión de ir
completando las fases que suelen ser comunes a todos los planes de negocio.
Aunque existen estructuras de planes de negocio muy diferentes, la mayoría de
ellos comparten unas grandes áreas básicas que podemos concretar en cinco:
Ø Presentación del negocio: en esta primera fase de
análisis debes incluir el nombre de la empresa, describir el concepto de
negocio, la oferta concreta que lanzas al mercado, la propuesta de valor
diferencial y ventajas competitivas de tu negocio, además de los objetivos
globales que persigue. En esta primera fase también incluiremos la misión
(define nuestra actividad), la visión (concreta las metas que queremos
alcanzar) y valores (son los principios que rigen nuestra actividad diaria y la
cultura corporativa).
Ø Análisis del entorno: en esta fase hay que
analizar el mercado potencial que afectará a la nueva empresa. Es decir,
debemos conocer bien el sector en el que vamos a desarrollar nuestra actividad,
su evolución a lo largo del tiempo, su comportamiento y nuevas tendencias que
le influyen. También es recomendable analizar a la competencia y a los clientes
potenciales. En esta fase puede sernos muy útil la herramienta DAFO con
la que nos analizamos a nosotros mismos como empresa y a nuestro entorno. Se
trata de determinar las debilidades (de nuestra empresa), las amenazas (del
entorno), las fortalezas (de nuestra empresa) y las oportunidades (del entorno)
de la iniciativa empresarial que vas a emprender. Por último, en esta fase
también definiremos los canales de distribución a emplear.
Ø Estrategia comercial: en esta fase
podemos definir la localización más adecuada para el negocio, la estrategia de
precios, la estrategia de ventas y distribución y la estrategia de producto.
Con todo ello, podremos concretar el plan de marketing y comunicación que
vamos a seguir para alcanzar los objetivos que nos hemos marcado. Además de las
estrategias de marketing, es recomendable definir las acciones que
desarrollaremos en cada una de estas estrategias.
Ø Recursos humanos y producción: en este punto
podremos definir el proceso productivo que vamos a seguir, así como
el capital humano que vamos a necesitar detallando sus funciones
concretas. Aunque comiences el proyecto en solitario, trabajar esta parte te
permitirá hacer crecer tu empresa sobre el papel y estar preparado ante la
necesidad de incorporar nuevos integrantes al equipo.
Ø Análisis económico-financiero: se trata de un aspecto clave que no debes dejar de analizar ya que determinará si tu empresa será rentable o no. La parte de las finanzas suele ser la que más quebraderos de cabeza nos puede dar a la hora de redactar el plan de negocio, pero aporta una de las informaciones más valiosas del plan. En esta fase debes realizar distintos documentos, entre los que podemos destacar: un balance general proyectado a tres años en el que analizarás los activos actuales de la empresa (local, mobiliario, etc.) y la financiación obtenida por diferentes vías. Otro reporte importante es el flujo de caja o cashflow (también proyectado a tres años) en el que podrás definir tus políticas de cobro, el ciclo de ventas de tu empresa, así como las obligaciones en cuanto a plazos de pago contraídas con tus proveedores. El análisis del punto de equilibrio y la tasa interna de retorno son dos indicadores que tampoco deben faltar. Si tienes dudas en este punto, consulta con un gestor financiero.
Por último, te
recomendamos realizar un análisis de escenarios, poniéndote en el peor y en el mejor
de los escenarios posibles. Puedes definir un escenario con un
crecimiento de dos dígitos y otro con un crecimiento muy bajo, por ejemplo del
2-3%. De esta forma podrás ver como se comportan todas las variables si tu
proyecto va bien o va mal. También es recomendable consultar con un profesional
experto en Derecho para conocer la legislación aplicable en el caso de tu
empresa, y no te olvides de elaborar un resumen ejecutivo lo más gráfico
posible en el que se incluyan las conclusiones, datos y cifras más importantes.
Este resumen ejecutivo, como comentábamos anteriormente, lo incluiremos en las
primeras páginas para que te sea más sencillo obtener financiación si lo
necesitas presentar ante organismos oficiales o entidades financieras.


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